
Aunque no ha disputado ni un minuto esta temporada por su recuperación de una rotura del tendón de Aquiles, Damian Lillard demostró que su puntería sigue intacta. La estrella de los Portland Trail Blazers se proclamó campeón del Concurso de Triples este sábado, superando en la ronda final a Kon Knueppel y Devin Booker para conquistar su tercer título en esta competencia.
Lillard firmó una ronda decisiva de 30 puntos en la final, suficiente para dejar atrás a sus rivales y asegurar un logro que lo coloca en una categoría exclusiva. Con esta victoria, se une a Larry Bird y Craig Hodges como los únicos jugadores en la historia de la NBA en ganar tres veces el Concurso de Triples.
El base de 35 años ya había avisado desde la primera ronda. Su puntuación de 27 igualó la de Knueppel y quedó apenas por detrás de los 30 de Booker, quien había marcado el ritmo inicial. En la ronda definitiva, Knueppel abrió con 17 unidades, mientras que Booker tuvo la oportunidad de empatar la marca de Lillard, pero falló el lanzamiento clave que habría forzado un empate.
“Estaba rezando por su caída”, bromeó Lillard sobre el arranque encendido de Booker, dejando claro que, incluso fuera de competencia oficial esta temporada, mantiene intacto su instinto competitivo.
Más allá del espectáculo, el triunfo tiene un significado especial. Lillard no juega desde la grave lesión que lo dejó fuera del curso actual, pero aseguró que su proceso de recuperación avanza según lo previsto. “Significa mucho. Poder sentir la presión de competir después de tanto tiempo sin jugar es especial”, expresó tras levantar el trofeo. El nueve veces All-Star también señaló que se encuentra en la fase de “probar” su tendón, avanzando con cautela en su regreso.
En la primera ronda quedaron eliminados Donovan Mitchell, Norman Powell, Jamal Murray, Tyrese Maxey y Bobby Portis, pero la noche terminó siendo territorio de “Dame Time”. El base ha ganado tres de las últimas cuatro ediciones del evento, consolidando su reputación como uno de los tiradores más letales de su generación.
Aunque no se espera que vista el uniforme esta temporada, Portland recuperó el verano pasado a su ícono de franquicia tras su salida de Milwaukee, y su presencia en el All-Star Weekend fue un recordatorio claro: Lillard puede estar fuera de la cancha, pero nunca fuera del radar.
Y cuando se trata de triples bajo presión, sigue siendo uno de los nombres más temidos en la liga.
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