
La Serie Mundial 2025 se definirá este sábado en un Juego 7 histórico, luego de que los Dodgers de Los Ángeles frenaran la fiesta en Toronto con una victoria 3-1 sobre los Blue Jays, silenciando el Rogers Centre y extendiendo una batalla que se ha convertido en un clásico moderno.
El japonés Yoshinobu Yamamoto volvió a ser la garantía en la lomita. El derecho lanzó seis entradas de una carrera, conteniendo la ofensiva canadiense con su mezcla de velocidad, control y temple. En el tercer episodio, los Dodgers rompieron el silencio con una reacción oportuna: doble de Will Smith para traer la primera, seguido de un imparable de Mookie Betts, que con dos compañeros en base produjo las dos carreras clave del juego.
Toronto intentó reaccionar con un George Springer que, pese a seguir lesionado, demostró que sigue siendo corazón y motor de los Blue Jays. El veterano conectó un sólido sencillo productor en el tercer inning y repitió con otro batazo en el octavo, pero la ofensiva local no pudo capitalizar los momentos grandes.
El bullpen de Los Ángeles, muy cuestionado durante el año, respondió cuando más se necesitaba. Justin Wrobleski cubrió el séptimo sin daño, Roki Sasaki sobrevivió al octavo pese a problemas de control, y Tyler Glasnow selló el triunfo con un doble play para el recuerdo.
El cierre tuvo drama puro: con el empate amenazando, Addison Barger disparó una línea profunda al centro que se atoró en la base del muro, decretándose bola muerta. Los corredores que habían anotado debieron regresar a las bases, y minutos después, un tiro perfecto de Kiké Hernández completó la jugada que mantuvo vivos a los Dodgers.
Este sábado, todo se decidirá en Toronto. ¿Podrán los Dodgers repetir como campeones con Shohei Ohtani como posible protagonista, o logrará Toronto su primer título en 32 años? Lo único seguro es que el béisbol volverá a detener al mundo por una noche: Game 7, todo o nada.
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