
FILADELFIA. — Sin su superestrella Joel Embiid, los Philadelphia 76ers demostraron que el corazón también gana partidos. Con una mezcla de intensidad, coraje y ejecución en los momentos clave, vencieron 102-100 a los Boston Celtics en un final de infarto en el Wells Fargo Center.
El héroe inesperado de la noche fue Kelly Oubre Jr., quien selló el triunfo con una canasta decisiva a falta de 8.7 segundos, aprovechando un rebote ofensivo tras el único fallo de la noche de Justin Edwards. El joven alero firmó una actuación sobresaliente con 22 puntos y un asombroso 8 de 9 en tiros de campo, incluyendo 5 triples en 6 intentos, una de las mejores noches de su corta carrera NBA.
Tyrese Maxey, con 21 puntos y liderazgo constante, volvió a ser el motor del equipo en ausencia de Embiid, mientras que la defensa colectiva frenó a los Celtics en los momentos más críticos.
Boston, liderado por Jaylen Brown (24 puntos), parecía tener el partido bajo control con una ventaja de ocho puntos a seis minutos del final. Pero la explosión ofensiva de Edwards —tres triples consecutivos en apenas 78 segundos— cambió el rumbo del juego y encendió a la afición de Filadelfia.
En los segundos finales, Andre Drummond impuso su presencia defensiva: robó un balón crucial a Derrick White, provocando un tiro forzado desde media cancha que no tocó aro. Con eso, los Sixers aseguraron una de sus victorias más emocionantes del inicio de temporada.
La preocupación de la noche fue la ausencia de Embiid, quien no jugó por molestias en la rodilla derecha. Según el entrenador Nick Nurse, los exámenes médicos no muestran daños estructurales, por lo que el MVP de 2023 seguirá bajo observación día a día.
Filadelfia ha ganado dos de los tres enfrentamientos directos ante Boston esta temporada, mostrando una versión más equilibrada y profunda, capaz de competir incluso sin su estrella principal.
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