
Nueva York vivió una noche de fuego puro en el Madison Square Garden. En un partido que parecía escrito para los anotadores, Karl-Anthony Towns y Landry Shamet se adueñaron del escenario y guiaron a unos Knicks encendidos a una victoria 140-130 sobre el Miami Heat en acción del torneo de Copa NBA.
Towns volvió a lucir como una máquina ofensiva imparable, cerrando con 39 puntos y una facilidad insultante para castigar desde todos los ángulos de la cancha. Pero la sorpresa —y quizá la historia de la noche— fue Shamet, que salió desde la banca y detonó con 36 puntos, la cifra más alta de su carrera, incluyendo una ráfaga de triples que desarmó por completo los ajustes defensivos del Heat.
Sin Jalen Brunson —ausente por un esguince de tobillo— ni OG Anunoby, que salió temprano por molestias en el tendón de la corva, Nueva York necesitaba una respuesta inmediata. Y la encontró. Jordan Clarkson aportó 25 tantos, Mikal Bridges sumó 15, y Josh Hart firmó su primer triple-doble de la temporada (12 puntos, 12 rebotes y 10 asistencias), símbolo perfecto de la intensidad con la que jugaron los locales.
El Heat pegó primero, arrancando 7-0 y llevándose el primer cuarto 35-32. Pero la ventaja se evaporó en el segundo período cuando Towns castigó con dos triples consecutivos y una seguidilla de puntos que voltearon el partido. Desde el 62-61, Nueva York no volvió a mirar atrás.
Miami tuvo destellos, especialmente con un Norman Powell explosivo con 38 puntos y un Jaime Jáquez Jr. sumamente activo con 23. Incluso llegaron a colocarse 104-102, pero cada intento de remontada se estrelló contra la ofensiva inagotable de los Knicks. Un rally de 10-0 al inicio del último cuarto, coronado por un triple profundo de Shamet para llegar a 125-110, sentenció la noche.
El Garden celebró la mejor producción ofensiva del equipo en lo que va de temporada, mientras ambos conjuntos quedan ahora 1-1 en el Grupo C de la Copa NBA.
El próximo capítulo de esta mini-rivalidad llegará pronto: Knicks y Heat volverán a enfrentarse el lunes en Miami, donde se espera un ambiente igual o más tenso que el vivido en Nueva York.
DEPORTES MANIEL