
LOS ÁNGELES — La noche en el Intuit Dome terminó siendo un escaparate perfecto para el futuro y el pasado ganador de la NBA. Cooper Flagg, en apenas su vigésimo partido como profesional, firmó la mejor actuación de su joven carrera con 35 puntos, mientras Klay Thompson volvió a encender su modo decisivo con 23 unidades, 17 de ellas en un último cuarto donde se convirtió en la chispa que cambió el juego. Resultado: Mavericks 114, Clippers 110.
Flagg dominó la primera mitad con 21 puntos y un arsenal ofensivo que incluyó ataques al aro, fadeaways y lectura madura ante la defensa angelina. Su energía mantuvo con vida a Dallas, pero la historia del cierre le perteneció a Thompson.
El veterano escolta, especialista en silencios incómodos y dagas inevitables, encestó cuatro triples en el último cuarto, incluyendo el bombazo que puso arriba a Dallas definitivamente con 1:51 por jugar.
Los Mavericks, que llegaron arrastrando tres derrotas consecutivas, encontraron en la combinación Flagg–Thompson un impulso necesario para retomar el camino. Dallas también castigó los errores del rival: 20 puntos a partir de 18 pérdidas de los Clippers, una cifra que terminó siendo decisiva.
Los Clippers tuvieron desempeño estelar de sus figuras, pero sin premio. Kawhi Leonard terminó con 30 puntos y 8 rebotes, mientras James Harden rozó el triple-doble con 29 puntos, 11 asistencias y 8 rebotes. Aun así, Los Ángeles cayó por séptima vez consecutiva en el Intuit Dome.
La defensa de Dallas se ajustó cuando importaba, y Flagg cerró el partido como un veterano: 6 de 6 desde la línea en los últimos 80 segundos, asegurando un triunfo tan sufrido como necesario.
Los Mavericks (6-15) visitan a Denver el lunes, mientras que los Clippers (5-15) continúan buscando respuestas en un inicio de temporada que se complica cada noche.
DEPORTES MANIEL