
Nikola Jokić ya no compite contra rivales, compite contra el estándar que él mismo creó. El serbio firmó otra actuación de calibre MVP con 36 puntos, 12 rebotes y ocho asistencias en solo tres cuartos, y los Denver Nuggets aplastaron 136-105 a los Sacramento Kings para lograr la undécima victoria consecutiva como visitantes, la racha más larga fuera de casa en la historia de la franquicia.
No hubo drama ni suspenso. Jokić controló el partido desde el salto inicial como quien mueve piezas en un tablero que solo él entiende. En el primer cuarto anotó 16 puntos con una facilidad insultante, marcando el inicio de un parcial de 24-6 que desarmó por completo a Sacramento y dejó el guion claro desde temprano.
El MVP no necesitó forzar nada. Terminó con 14 de 16 en tiros de campo, convirtió sus dos triples, fue sólido desde la línea de libres y ni siquiera pisó la cancha en el último cuarto. Cuando el juego ya estaba decidido, Jokić estaba sentado, observando cómo su impacto seguía resonando en el marcador.
Denver jugó a su ritmo, con una eficiencia demoledora del 59% en tiros de campo y una ejecución colectiva que nace, inevitablemente, de su líder. Peyton Watson respondió con 21 puntos, Cameron Johnson aportó 16 y Jonas Valančiūnas sumó 15 desde la banca, pero todo fluyó a partir del control absoluto del serbio.
El segundo tiempo fue una sentencia. Un triple de Jokić antes del descanso estiró la ventaja a 77-54 y, tras el intermedio, los Nuggets abrieron con un 10-0 que llevó la diferencia a niveles irremontables. Denver llegó a estar arriba por 37 puntos, sin apretar el acelerador.
Sacramento intentó resistir con Malik Monk (18), Russell Westbrook (17) y Maxime Raynaud (15), pero nunca encontró respuestas ante un equipo que juega con la calma de quien sabe exactamente quién es. DeMar DeRozan, en una nota aislada, superó a Vince Carter en la lista histórica de anotadores de la NBA, aunque la noche ya tenía dueño desde mucho antes.
Denver no pierde fuera de casa desde octubre. Y mientras la liga debate candidaturas, Jokić sigue enviando el mismo mensaje noche tras noche: no necesita ruido, ni gestos, ni finales dramáticos. Solo juega, domina y se sienta antes de tiempo.
Eso también es ser MVP.
DEPORTES MANIEL