
El Philadelphia Union por fin respondió. En Montreal, y cuando más lo necesitaba, el equipo de Bradley Carnell remontó 2-1 y consiguió su primera victoria de la temporada, rompiendo una racha que ya pesaba más en lo mental que en lo futbolístico.
El inicio no cambió mucho el guion reciente. Montreal golpeó primero con Iván Jaime y volvió a exponer dudas en un Union que parecía repetir errores. Pero esta vez hubo algo distinto: resistencia. Andre Blake sostuvo al equipo en momentos críticos y evitó que el partido se rompiera antes del descanso.
En el segundo tiempo llegó la respuesta. Ajustes, más agresividad y una vía clara: el balón parado. Japhet Sery Larsen empató de cabeza tras un servicio de Iloski, y minutos después, Jesús Bueno definió con autoridad para darle al Union su primera ventaja de la temporada. Fue un cambio de mentalidad más que de sistema.
Este equipo no fue brillante, pero fue competitivo. Y en este punto de la temporada, eso vale. Mostró carácter, reaccionó bajo presión y, por primera vez en semanas, supo cerrar un partido.
No es una solución definitiva, pero sí una señal.
Porque a veces, una victoria no cambia todo… pero sí cambia cómo se empieza a creer.
DEPORTES MANIEL