
En el béisbol hay jugadores que aparecen cuando el equipo más los necesita. Y este viernes, José Ramírez fue ese hombre para los Cleveland Guardians.
El estelar tercera base conectó tres cuadrangulares en momentos claves y lideró la victoria 8-6 sobre los Angels. Fue una noche especial para Ramírez, no solo por lo que hizo con el bate, sino porque siguió haciendo historia con la camiseta de Cleveland.
TRES JONRONES, NOCHE HISTORICA
Ramírez abrió el marcador con un cuadrangular solitario en la primera entrada. Luego, empató el partido en el quinto con un batazo de dos carreras. Y en la novena, volvió a volarse la cerca para ampliar la ventaja.
Con esta actuación, igualó a leyendas como Jim Thome y Albert Belle con 26 partidos de múltiples jonrones, la mayor cantidad en la historia de la franquicia. También fue su segundo partido con tres cuadrangulares, algo que muy pocos han logrado.
“A veces es difícil dar uno, así que cuando das tres solo puedes darle gracias a Dios”, dijo Ramírez a través de un intérprete.
LO HIZO LESIONADO
Lo más impresionante es que Ramírez no estaba al 100% físicamente. Hace menos de una semana se torció la muñeca derecha deslizándose en Kansas City. Se perdió un partido y aún tiene una herida en la mano.
Aun así, respondió como solo lo hacen los grandes: con poder, enfoque y liderazgo.
UN PEQUEÑO ERROR, PERO GRAN RESPUESTA
Durante el partido también cometió un error en la tercera base, el tercero en sus últimos tres juegos. Esa jugada permitió que los Angels tomaran ventaja momentánea.
Pero su mánager, Stephen Vogt, no tuvo dudas en defenderlo:
“Cuando los grandes cometen errores, muchas veces regresan con algo grande. José hizo exactamente eso.”
UN LÍDER CONSTANTE
Ramírez ha sido el corazón de los Guardians por años. La temporada pasada fue líder del equipo en cuadrangulares, empujadas y bases robadas. Este año, quiere llegar por primera vez a los 40 jonrones, y va por buen camino.
Además, sus 259 vuelacercas lo colocan segundo en la historia del equipo, solo detrás de los 337 de Jim Thome.
José Ramírez no solo tuvo una noche brillante. Tuvo una noche para la historia.
Con el bate encendido, una muñeca lesionada y su equipo en desventaja, respondió como solo lo hacen los verdaderos líderes. Y aunque no siempre recibe la atención que merece, partidos como este confirman que sigue siendo una de las grandes estrellas del béisbol actual.
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