
La temporada 2024-2025 de los Philadelphia 76ers culminó con un sabor amargo, un récord de 24-58, y más preguntas que respuestas. Es el quinto peor registro de toda la NBA, y aunque las lesiones fueron el telón de fondo más evidente, lo cierto es que este equipo estaba diseñado para competir por el título, no para quedarse fuera del play-in.
Desde mi posición como insider y miembro acreditado de la prensa en Philadelphia, les puedo asegurar que nadie dentro de la organización vio venir un colapso de esta magnitud. Y mucho menos tras la adquisición de Paul George, una movida que en julio pasado puso a los Sixers en el mismo escalón de favoritismo que los emergentes Oklahoma City Thunder, hoy el mejor equipo de la NBA.
EL FACTOR LESIONES: UN GOLPE A LA COLUMNA VERTEBRAL
La narrativa de esta campaña no puede contarse sin mencionar las ausencias prolongadas de Joel Embiid, Tyrese Maxey y el propio Paul George. El trío apenas compartió cancha en un puñado de partidos, lo que desarticuló toda la estructura ofensiva y defensiva que Nick Nurse había imaginado en su pizarra.
El presidente de operaciones, Daryl Morey, ha sido claro: “Los tres estarán al 100% para el inicio de la próxima temporada”. Especial mención merece la recuperación de Embiid, quien fue intervenido por el reconocido Dr. Glashow, y que continuará su rehabilitación supervisado personalmente por él, algo que el cuerpo técnico valora como un punto clave para su regreso triunfal.
¿HAY ESPERANZA EN EL DRAFT?
Sí, y mucha. Los Sixers tienen una probabilidad real de obtener una selección top-6 en el próximo Draft. Si el azar les favorece, nombres como Cooper Flagg podrían llegar a la ciudad del amor fraternal, aportando defensa, IQ y explosividad en ambos lados de la cancha. Pero si la suerte no los acompaña y la elección cae fuera del rango protegido, el pick pasaría automáticamente a Oklahoma City, otro golpe en una temporada ya dolorosa.
Aun así, la franquicia no depende solo del Draft. Quentin Grimes podría tener un papel más sólido en la rotación si se mantiene sano, y hay altas expectativas en la recuperación de Jared McCain, quien mostró destellos antes de su lesión de menisco.
¿QUÉ NECESITAN LOS SIXERS PARA VOLVER A COMPETIR?
- Salud. La base del equipo está, pero deben mantenerse disponibles.
- Refuerzos de rol confiables. Jugadores tipo Bruce Brown, Alex Caruso o Dorian Finney-Smith serían ideales para balancear la plantilla.
- Una identidad sólida bajo Nick Nurse. El entrenador necesita una temporada completa con su núcleo sano para demostrar que puede llevar a este equipo al siguiente nivel.
- Estabilidad en la dirección deportiva. La presión sobre Morey es evidente. Esta offseason será clave para su legado en Philadelphia.
Desde adentro, se percibe un ambiente de frustración silenciosa, pero también de esperanza contenida. Este no es un equipo roto, sino un equipo golpeado. Si logran mantenerse saludables y sumar bien en la offseason, Philadelphia volverá a ser contendiente. El núcleo George-Embiid-Maxey no ha dicho su última palabra.
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