
Después de quedar fuera del torneo paralelo, el Philadelphia Union demostró por qué sigue siendo uno de los equipos más sólidos de la temporada 2025 en la MLS. En un duelo cerrado, físico y tenso frente a New England Revolution, los de Chester volvieron a imponerse gracias a un gol de Bruno Damiani en la segunda mitad que selló la victoria 1-0 y les permitió mantener el control de la Conferencia Este.
El partido fue una batalla táctica desde el pitazo inicial. Sin dos titulares clave como Olwethu Makhanya y Jovan Lukic —ambos suspendidos por acumulación de amarillas—, el entrenador Bradley Carnell hizo ajustes importantes en el once titular, moviendo a Nathan Harriel al centro de la defensa junto a Jakob Glesnes, y dando minutos de inicio al joven Frankie Westfield en el lateral derecho. Pero la noticia más celebrada en Subaru Park fue el regreso del arquero estelar Andre Blake, quien volvió a la portería tras más de un mes fuera por lesión. Y como siempre, respondió.
Durante la primera mitad, el Union generó múltiples ocasiones a través de Vassilev, Westfield y Damiani, pero el portero Matt Turner mantuvo con vida a los visitantes. La intensidad aumentó en el segundo tiempo con amarillas de lado y lado, y fue a partir de los cambios que Philly encontró la llave del partido. El ingreso de Milan Iloski al minuto 60 le dio dinamismo al ataque, y apenas 10 minutos después, una gran combinación colectiva entre Vassilev, Westfield e Iloski culminó con el gol decisivo de Bruno Damiani, quien ya empieza a consolidarse como el nombre a seguir en esta recta final del campeonato.
El Union resistió los últimos minutos con inteligencia y firmeza. El rival se quedó con 10 hombres tras una expulsión, y aunque New England apretó con desesperación en el cierre, Andre Blake volvió a aparecer con una parada crucial para conservar los tres puntos.
Con este resultado, Philadelphia mantiene su liderato en la tabla general y manda un mensaje claro al resto de la liga: están de vuelta, enfocados y listos para pelear por el Supporters’ Shield. La escuadra de Carnell suma así su tercera victoria en los últimos cuatro partidos de liga, y el equipo luce más balanceado que nunca.
El mes de septiembre aún no termina. El Union tendrá una prueba clave este sábado 27, cuando visiten a D.C. United en un clásico del Atlántico que promete ser intenso. Ganar fuera de casa significaría cerrar septiembre como líderes indiscutidos y mantener el ritmo ideal rumbo a los playoffs.
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