
Después de una dolorosa eliminación en semifinales de la U.S. Open Cup a manos del Nashville SC, el Philadelphia Union vuelve a Subaru Park este sábado con una misión clara: reencontrarse con su mejor versión, levantar el ánimo del vestuario y dejar claro por qué son los líderes actuales de la Conferencia Este de la MLS.
El revés copero dejó huella. Una noche tensa, marcada por errores defensivos, desconcentraciones y un imparable Sam Surridge que marcó tres goles, impidieron al Union avanzar a la final del torneo. Sin embargo, el equipo mostró destellos de carácter, como el golazo de Quinn Sullivan, que por un momento encendió la ilusión.
Pero el fútbol no da mucho tiempo para lamentarse. Y eso lo sabe bien el técnico Bradley Carnell, quien ha destacado la importancia de mantener el enfoque en el objetivo principal: la MLS.
Con 17 victorias, 6 empates y 7 derrotas, el Union llega al partido de este sábado como líder del Este, por encima del Inter Miami de Messi, Cincinnati, Columbus y New York Red Bulls. Su buen desempeño a lo largo de la temporada regular ha sido consistente, y ahora buscarán cerrar con fuerza el calendario.
El duelo ante el New England Revolution se jugará este sábado a las 2:30 p.m. (hora del Este) en un ambiente muy especial: el club celebrará el “Kick Childhood Cancer Day”, además del cumpleaños de la querida mascota del equipo, Phang. La combinación perfecta para buscar una victoria que limpie el sabor amargo del martes pasado.
El Subaru Park, donde el Union ha sido casi imbatible esta temporada, se perfila una vez más como el escenario ideal para escribir una nueva página positiva. El equipo necesita el apoyo de su gente, y lo tendrá. Porque si algo ha demostrado esta afición, es que no abandona.
Philadelphia Union se levanta tras la caída, con el orgullo intacto, el objetivo firme, y la convicción de que lo mejor de esta temporada aún está por venir.
DEPORTES MANIEL