
PHILADELPHIA — Los Philadelphia 76ers volvieron a pelear hasta el final, pero una avalancha ofensiva de Toronto en el tercer cuarto terminó marcando la diferencia en una noche donde la profundidad volvió a ponerse a prueba.
Tyrese Maxey fue el motor del equipo con 24 puntos, mientras los jóvenes VJ Edgecombe y Quentin Grimes respondieron con carácter, firmando 21 puntos cada uno y sosteniendo el ritmo ofensivo en un partido que exigió intensidad desde el inicio.
Philadelphia controló gran parte de la primera mitad, llegando al descanso arriba 56-53 gracias a la agresividad de Maxey. Pero Toronto cambió el libreto tras el descanso: un arranque de 18-7 les devolvió el mando y un tercer período explosivo (44-28) terminó inclinando el duelo.
Brandon Ingram y RJ Barrett encabezaron la ofensiva visitante con 22 puntos cada uno, mientras Jakob Poeltl dominó la pintura con 19 tantos. Immanuel Quickley silenció el Wells Fargo Center con dos triples decisivos en los minutos finales y Scottie Barnes añadió su habitual impacto con 16 puntos, nueve rebotes y cinco asistencias.
Para los Sixers, el desafío físico continúa. Joel Embiid se perdió su cuarto partido consecutivo por manejo de su rodilla derecha. Paul George, quien debutó el lunes, fue reservado por precaución médica, y antes del encuentro se confirmó que Kelly Oubre Jr. estará fuera al menos dos semanas tras sufrir un esguince de LCL en la rodilla izquierda.
Aun así, la competitividad no faltó. Edgecombe continúa mostrando madurez avanzada para su edad, Grimes se mantuvo eficiente en ambos lados de la cancha, y Maxey continúa respondiendo como líder ofensivo en un tramo exigente del calendario.
Philadelphia cae a 7-6, pero mantiene la mirada puesta en recuperar salud y ritmo colectivo con la expectativa de que varias piezas clave regresen en los próximos días.
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