
CINCINNATI — El TQL Stadium fue escenario de una noche inolvidable, donde FC Cincinnati firmó una remontada histórica ante el Columbus Crew, imponiéndose 2-1 y avanzando a las semifinales de la Conferencia Este de la MLS. La figura indiscutible fue Brenner, el delantero brasileño que regresó al club este verano tras su paso por el fútbol italiano, y que respondió al llamado de la afición con una actuación consagratoria.
El encuentro tuvo todos los ingredientes de un clásico: tensión, revancha y drama. Columbus se adelantó en el segundo tiempo con un tanto de Jacen Russell-Rowe, haciendo revivir los fantasmas de la eliminación de 2023. Pero Cincinnati no se rindió. Cuatro minutos después, Brenner empató tras una jugada a balón parado que devolvió la fe al estadio. En el minuto 86, el propio atacante selló la remontada con un gol que hizo vibrar a los más de 25,000 aficionados que llenaron las gradas.
El técnico Pat Noonan reveló tras el partido que había considerado sustituir a Brenner minutos antes de su segundo tanto, pero el jugador lo convenció de dejarlo en el campo. “Me miró y me dijo: ‘voy a marcar otro gol’. Y cumplió”, contó entre risas.
Cincinnati defendió con carácter en los minutos finales. Roman Celentano brilló bajo los tres palos, Miles Robinson y Nick Hagglund cerraron espacios con autoridad, y el equipo mostró esa mentalidad resiliente que lo ha caracterizado durante toda la temporada. “No fue un partido perfecto, pero este grupo siempre encuentra la manera”, resumió Noonan.
El triunfo no solo significó la eliminación del eterno rival, sino también el cierre de un ciclo de frustraciones para los hinchas. Con la clasificación sellada, Cincinnati ahora se prepara para recibir a Inter Miami de Lionel Messi en una semifinal que promete emociones al límite.
Esta vez, el “Hell is Real” fue más que un clásico: fue la noche en que Cincinnati se levantó, se reconcilió con su historia y volvió a creer en la gloria.
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