
FORT LAUDERDALE. — La noche en el Chase Stadium tuvo nombre y apellido: Lionel Messi. El astro argentino, recién coronado con el Balón de Oro y máximo goleador de la MLS 2025, volvió a demostrar por qué sigue siendo el centro del universo futbolístico. Con dos goles y una actuación de liderazgo total, guió al Inter Miami a una victoria 3-1 sobre Nashville SC en el arranque de los playoffs de la Major League Soccer.
Messi marcó diferencias desde el inicio, como si la historia le perteneciera. Apenas al minuto 19’, rompió el marcador con un gol de cabeza al puro estilo de nueve clásico, tras un centro preciso de Luis Suárez, en una jugada que llevó su sello de principio a fin. Ese tanto desató la euforia en un Chase Stadium completamente lleno, donde cada toque del argentino era celebrado como una obra de arte.
El Inter Miami mostró carácter y oficio. Javier Mascherano, en su primer desafío de postemporada al mando del club, planteó un equipo sólido, con ritmo y jerarquía. “Ganamos el primero, pero esto recién comienza. Tenemos que seguir mejorando y mantener el enfoque”, expresó el DT tras el triunfo.
El segundo gol llegó al minuto 62’, en una jugada colectiva que exhibió la química del equipo rosa. Messi abrió el juego hacia la derecha, Ian Fray desbordó y colocó un centro perfecto que Tadeo Allende mandó al fondo de la red con un cabezazo impecable. El estadio volvió a estallar; era el 2-0 que sellaba la superioridad local.
Nashville apenas pudo reaccionar. El Inter controló los tiempos, dominó la posesión (55%) y generó más peligro con siete remates al arco frente a solo tres del rival. Y cuando el partido parecía cerrado, apareció de nuevo el genio. En el minuto 96’, Messi aprovechó un rebote dentro del área y con zurdazo cruzado marcó su segundo de la noche, sentenciando el 3-0 parcial y confirmando que sigue siendo el mejor incluso en los momentos más exigentes.
El descuento de Hany Mukhtar al 101’, con un tiro libre de calidad, fue apenas una anécdota. La noche ya tenía dueño. Messi no solo brilló por sus goles, sino también por su visión y conducción en los tres tantos del Inter. Fue un capitán absoluto.
Mascherano apostó por cambios valientes en el once inicial: Rocco Ríos-Novo en el arco, Jordi Alba, Rodrigo De Paul y Sergio Busquets como ejes de experiencia, y una línea ofensiva comandada por Messi y Suárez. La fórmula funcionó. “Todos son importantes, los que inician y los que entran. Para llegar lejos, necesitamos de todos”, sentenció el técnico argentino, que fue recibido con una ovación al final del partido.
El Inter Miami no solo ganó: envió un mensaje. Este equipo, renovado en espíritu y liderazgo, parece decidido a hacer historia. Con Messi renovado hasta 2028, la franquicia muestra el proyecto más ambicioso en la MLS, respaldado por una hinchada que ya sueña con ver al “10” levantando otro trofeo.
El próximo sábado, en Nashville, el Inter buscará sellar su clasificación a las semifinales de conferencia por primera vez en su historia. Y si el partido repite la intensidad y magia del primero, el sueño rosa apenas está comenzando.
DEPORTES MANIEL